A Voyage in the clouds, alta literatura en un libro infantil

La literatura infantil suele ser considerada un arte menor, escasamente tenida en cuenta por los autores de ficción adulta, o relegada al área de los libros de texto. Peor aún, algunos escritores consagrados, considerándola facilona, se lanzan a escribirla, habitualmente con muy pobres resultados. Por eso hoy voy a hablar de un libro álbum, ese formato de libro ilustrado para niños que está dando origen a verdaderas joyas en todo el mundo. Posiblemente, éste sea uno de ellos.

Un viaje por las nubes, la casi verdadera historia del primer viaje en globo entre Inglaterra y Francia
Un viaje por las nubes, la casi verdadera historia del primer viaje en globo entre Inglaterra y Francia

Además de sus cualidades literarias y sus excelentes ilustraciones, lo disfrutarán igual niños y adultos. Este es un aspecto importante y no sé si suficientemente considerado. Son padres y abuelos quienes tienen que leer los cuentos, y es importante que también a ellos les gusten.

Su título llama la atención por la mezcla de francés e inglés, y describe además su contenido, al modo de los viejos libros anteriores al siglo XIX. “A Voyage in the Clouds: The (Mostly) True Story of the First International Flight by Balloon in 1785”. “Un viaje por las nubes: la (mayormente) verdadera historia del primer vuelo internacional en globo de 1785”.

El uso de ambos idiomas en el título no es algo casual, pues la narración nos habla de la colaboración entre un piloto de globos francés, Jean Pierre Blanchard, y un acaudalado caballero estadounidense, John Jeffries. El cual, por cierto, se comporta de modo muy británico: en 1785 tan sólo hacía dos años que Gran Bretaña había reconocido la independencia de su colonia americana.

- ¡Le has negado a la gente mi discurso! - No había tiempo, Doctor. El viento estaba a nuestro favor.
– ¡Le has negado a la gente mi discurso!
– No había tiempo, Doctor. El viento estaba a nuestro favor.

El autor del texto, Matthew Olshan, ha sido capaz de alternar diálogos, narración larga, narración corta, información, chistes y carácter de los personajes, todo en uno. Con el hilo conductor de una rivalidad permanente entre ambos protagonistas, muy interesados en demostrar la superioridad de su nacionalidad frente al contrario. Es uno de los aspectos más divertidos del libro, resueltos con gran pericia literaria. Sobre el Canal de La Mancha, saludan a un barco al que desean buen viaje a través del Canal (así lo llama John, caballero inglés) o de La Manche (como lo denomina Jean Pierre, piloto francés). En el despegue, Jean Pierre alza el vuelo antes de tiempo para ahorrar a los espectadores el largo discurso que trae escrito su compañero John. Y antes de todo eso, las discusiones son frecuentes en cuanto a las disposiciones tomadas para el viaje en globo. El inglés recuerda que la expedición es posible gracias a su dinero, mientras el francés le recuerda que sin su experiencia como piloto no podrían llevarla a cabo.

Todo esto hace muy amena la narración, que tiene su crescendo cuando el globo comienza a perder gas. Obligados a tirar cuanto llevan en la barquilla, ambos caballeros han de desprenderse de todo cuanto llevan encima. Y aquí es donde hay que hablar de las ilustraciones realizadas por Sophie Blackall. Especialmente de aquella en que ambos protagonistas, vueltos de espaldas al lector, y el uno al otro, dudan si quitarse la única prenda que todavía les cubre… sus partes íntimas.

Amigos para siempre. Y sus inseparables perros, también.
Amigos para siempre. Y sus inseparables perros, también.

Sin duda este libro es una de esas muestras de cómo texto e ilustración deben coordinarse para alumbrar un buen libro álbum. Pero además Blackall ha aportado, de manera sutil, mucha información sobre la época. El viaje, efectuado en 1785, respeta en las ilustraciones vestuario, interiores de casas, utillaje de los viajeros, y un sinnúmero de detalles que forman, por sí mismos, una completa información sobre el final del siglo XVIII en Europa.

En suma, es un magnífico libro informativo, con gran calidad literaria, que aúna, además, narración e información. Puede leerse como ficción o como libro informativo. Y su final manda además un mensaje sobre el modo de abandonar las diferencias, y encontrar la amistad, superando juntos las dificultades. Aventuro que no tardaremos en verlo publicado en español, tanto en España como en Latinoamérica. Mientras tanto, el New York Times lo ha incluido como uno de los mejores libros informativos del año 2016. Fue publicado en octubre por la editorial Farrar, Straus, Giroux, del grupo McMillan. En su versión original es también un buen manual para enseñar el idioma a los niños.

El contenido histórico del álbum es también muy interesante. El piloto francés, Jean Pierre Blanchard, fue un verdadero entusiasta del vuelo. Hizo demostraciones con sus globos por toda Europa, y realizó viajes que constituyeron auténticas hazañas en su época. Tanto es así, que el presidente de los Estados Unidos, George Washington, presenció personalmente uno de sus vuelos. Su final fue trágico, pero consecuente con su pasión. En 1808 tuvo un paro cardíaco mientras viajaba a bordo de su globo, cayendo de la barquilla, y muriendo. Pero su mujer se había contagiado ya de ese amor por la aeronaútica, y continuó con su trabajo, realizando otros sesenta ascensos tras su fallecimiento. Siendo así una de las primeras mujeres piloto de la historia. Lamentablemente, tuvo la desafortunada idea de lanzar fuegos artificiales desde su globo, provocando un accidente que acabó con su vida.

Detalles informativos para generar preguntas.
Detalles informativos para generar preguntas.

En cuanto al caballero estadounidense que protagoniza este viaje en globo, fue médico, científico, y cirujano militar. Su interés en el vuelo estuvo asociado a la meteorología, en la que fue pionero. Sus mediciones, realizadas un año antes al viaje del que trata el libro álbum, fueron hechas en 1784, sobre Londres. Y subió en globo específicamente para el estudio científico del aire a altitudes elevadas. Cabe decir que hoy las altas y bajas presiones en la atmósfera constituyen la base del modelo de predicción climática. Por todo ello el National Weatherperson´s Day (Día Nacional de los Meteorólogos, celebrado en EEUU el 5 de febrero) fue creado en su honor, para honrar la labor de los meteorólogos de ese país.

PD y declaración de independencia: Ni la editorial McMillan, ni su asociada Farrar, Straus, Giroux, y tampoco los autores del libro tienen relación alguna conmigo. No me han pagado, seducido ni sobornado para hablar bien de ellos. Me gusta leer, y compartir mis descubrimientos. Este es uno de ellos.

Sobre las ilustraciones: la mayoría de imágenes que incluyo del interior están recortadas para respetar los derechos de los autores, y las limitaciones que impone el copyrigth. Su difusión está hecha con el único propósito de dar a conocer el contenido del álbum.